Es la hora de mayor actividad en el mercado y en la zona de las carnicerías las clientas se agolpan frente al puesto de Eusebio, a pesar de que en otros establecimientos no hay cola.
Detrás del mostrador, Eusebio lo controla todo sin dejar de atender.
Mientras corta unos filetes, ve a una clienta que hace ademán de marcharse y dice:
-No se vaya doña Paca, que acaban de llegar las chuletitas de cabrito que a su marido tanto le gustan.
-Entonces me espero, pero atiende y no te entretengas que llevo prisa.
Eusebio sonríe y dice:
-¿Va a ser para ustedes dos o espera a los nietos?
-Vienen los nietos.
-Entonces le reservo también un pollo.
-Vale, pero que no sea muy grande.
Eusebio sigue atendiendo a otros clientes y a cada una de ellos le ofrece lo que sabe que más le gusta, porque los conoce perfectamente, a ellos, a sus gustos y a su familia.
Eso es CRM.
Esa es la clave del éxito de Eusebio.